Masaje caliente y relajación
Después de los ejercicios, haz un masaje suave al pene durante unos minutos. Si lo prefieres, puedes hacer esto aplicando una crema por ejemplo natural de alargamiento. Después del masaje puedes o bien aplicar otra compresa caliente como al comenzar los ejercicios, o bien sumergir el pene en un recipiente de agua caliente durante unos minutos. Ambas aplicaciones calientes te harán mantener la sangre en el pene, estimulándolo para su mejor recuperación. Sécate bien con una toalla.